Nuestros Valores

El servicio es nuestra identidad
Si eres demasiado grande para servir, eres demasiado pequeño para liderar. Creemos que el liderazgo más efectivo es el servicio a los demás. Cada líder es primero un siervo. Desde el parqueo hasta el púlpito, todos servimos. Cada rol es diferente, pero todos son importantes. Si no sirves, no sirves.

El honor es nuestro llamado
Nos honramos mutuamente y no somos tacaños con nuestras palabras. Nos sometemos al liderazgo y estamos agradecidos por la autoridad espiritual. Escogemos someternos con alegría a aquellos que Dios ha puesto sobre nosotros. Honramos y cuidamos de aquellos que Dios ha puesto bajo nuestro cuidado.

Todo lo hacemos con pasión
Cada cosa que hacemos; desde nuestra adoración hasta nuestro servicio, la hacemos con pasión y con la energía que proviene del Espíritu Santo. Somos seguidores apasionados de Jesús, amadores apasionados por las personas, miembros apasionados de su iglesia.

 

Nuestro mensaje es Jesús
Nuestro propósito en Calvary es compartir la esperanza que hay en Jesús. No somos personas religiosas, somos personas de Jesús. Los métodos y formas pueden variar, pero nuestro mensaje es siempre el mismo.

 

Nuestro corazón late por las personas
Nuestro corazón es por todas las personas. El amor de Jesús es incondicional y extravagante y eso nos hace estar específicamente enfocados en aquellos que están lejos de Dios. En Calvary, los quebrantados pueden encontrar su camino de vuelta a casa. No escatimamos en dar la gracia y el amor que nos rescató.


La generosidad es nuestro privilegio

Ser generoso es dar más de lo que es requerido. Creemos que dar es un privilegio. Somos generosos con nuestro tiempo, talento y tesoro. Dios nos ha bendecido abundantemente y es un honor dar de vuelta a él. La excelencia es nuestro espíritu Siempre vamos a hacer lo mejor con lo que tenemos. Somos puntuales y venimos preparados. No hacemos las cosas a medias. Si vamos a hacerlo, va a ser nuestro mejor esfuerzo. 

Nuestras Creencias

La Biblia

Creemos que la Biblia es la Palabra inspirada, inerrante y autoritativa de Dios. Creemos que la Biblia es la autoridad nal en toda área que aborda, tanto para cada creyente individual como para la iglesia en su conjunto. 
(2 Timoteo 3:16–17; 2 Pedro 1:21; Juan 10:35)

 

La Trinidad
Creemos que hay un solo Dios que existe eternamente en tres personas: Padre, Hijo y Espíritu Santo. Creemos que todas las cosas fueron creadas por Él y para Él.
(Deuteronomio 6:4; Isaías 45:21–22; Mateo 28:19; Colosenses 1:16)

 

Jesús
Creemos que Jesucristo es el Hijo de Dios, la segunda persona de la trinidad, la palabra de Dios hecha carne, 100% Dios y 100% hombre; fue concebido por el Espíritu Santo, nacido de la virgen María, vivió una vida enteramente libre de pecado, murió en la cruz como el sustituto perfecto por los pecados de la humanidad, resucitó de entre los muertos al tercer día, ascendió al cielo y está sentado a la diestra de Dios hasta que sus enemigos sean puestos por estrado de sus pies.
(Juan 1:1, 14; Mateo 1:18–25; 2 Corintios 5:21; 1 Pedro 3:18; 1 Corintios 15:3–4; Hebreos 10:12–13)

 

El Espíritu Santo
Creemos que el Espíritu Santo fue enviado por el Padre y el Hijo para convencer al mundo de pecado, de justicia y de juicio. Creemos que el Espíritu Santo regenera, mora y sella a todo creyente en el Señor Jesucristo, y que nos capacita para vivir como testigos de Cristo. Creemos que todos los dones del Espíritu Santo están disponibles para su iglesia hoy.
(Juan 14:16–17; Juan 16:7–11; Tito 3:5–6; Romanos 8:9; 1 Corintios 6:19–20; Efesios 1:13–14; Hechos 1:8; Romanos 12:6–8; 1 Corintios 12–14; 1 Pedro 4:10–11)

 

La Humanidad
Creemos que Dios creó a los seres humanos, hombre y mujer, a su imagen y semejanza. Los creó sin pecado, e iguales en dignidad y valor intrínseco. Según su propósito y diseño, el hombre y la mujer fueron creados para cumplir roles distintos pero complementarios en los contextos del matrimonio, la familia y la iglesia local. 
(Génesis 1:26–28; Efesios 5:22–6:4; 1 Timoteo 3:1–7)

La Salvación
Creemos que, como resultado de la caída, todas las personas son pecadoras por naturaleza y necesitan un Salvador; que Jesucristo es el único y verdadero Salvador del mundo, y que la salvación es solo por gracia, mediante la fe únicamente en Él. Creemos que todos los que invoquen el nombre del Señor serán salvos eternamente. (Romanos 3:10, 23; Romanos 5:18–19; Mateo 1:21; 1 Juan 4:14; Juan 14:6;
Hechos 4:12; Efesios 2:8–9; Romanos 10:9)

 

El Arrepentimiento
Es un cambio de la mente y del corazón, que nos aparta del pecado y nos vuelve hacia Dios, produciendo un cambio de vida que da frutos de obediencia visibles. No es sólo remordimiento o tristeza, sino el reconocimiento del pecado contra un Dios Santo y la decisión deliberada de volvernos a él en fe, conando en la obra terminada de Jesucristo para recibir perdón y vida nueva. El verdadero arrepentimiento es inseparable de la fe, y juntos marcan el inicio y la continua caminata del creyente en Jesucristo.
(Hechos 2:21, 3:19, Mateo 3:8, Hechos 17:30, Romanos 2:4, 2 Corintios 7:9–10, 2 Pedro 3:9)

 

La Iglesia
Creemos que hay una sola iglesia, el cuerpo de Cristo, compuesta por hombres y mujeres de toda tribu, lengua, pueblo y nación. Creemos que cada congregación local es una expresión de esa iglesia universal.
(Efesios 4:4; 1 Corintios 12:12–13; Apocalipsis 5:9; Hechos 2:42–47)

 

La Segunda Venida
Jesucristo regresará física y visiblemente a la tierra por segunda vez para establecer su Reino. Esto sucederá en una fecha no revelada por las Escrituras.
(Mateo 24:30; 26:63–64; Hechos 1:9–11; 1 Tesalonicenses 4:15–17; 2 Tesalonicenses 1:7–8; Apocalipsis 1:7)

 

La Resurrección
Creemos en la resurrección de los muertos. Algunos serán resucitados para vida, y otros para condenación eterna. Creemos que Dios creará un nuevo cielo y una nueva tierra donde morará la justicia. Creemos que el trono de Dios y del Cordero (Jesucristo) será establecido en la Nueva Jerusalén para siempre.
(Daniel 12:2; Juan 5:25–29; Apocalipsis 21:1–22:5)