La Salvación
Creemos que, como resultado de la caída, todas las personas son pecadoras por naturaleza y necesitan un Salvador; que Jesucristo es el único y verdadero Salvador del mundo, y que la salvación es solo por gracia, mediante la fe únicamente en Él. Creemos que todos los que invoquen el nombre del Señor serán salvos eternamente. (Romanos 3:10, 23; Romanos 5:18–19; Mateo 1:21; 1 Juan 4:14; Juan 14:6;
Hechos 4:12; Efesios 2:8–9; Romanos 10:9)
El Arrepentimiento
Es un cambio de la mente y del corazón, que nos aparta del pecado y nos vuelve hacia Dios, produciendo un cambio de vida que da frutos de obediencia visibles. No es sólo remordimiento o tristeza, sino el reconocimiento del pecado contra un Dios Santo y la decisión deliberada de volvernos a él en fe, conando en la obra terminada de Jesucristo para recibir perdón y vida nueva. El verdadero arrepentimiento es inseparable de la fe, y juntos marcan el inicio y la continua caminata del creyente en Jesucristo.
(Hechos 2:21, 3:19, Mateo 3:8, Hechos 17:30, Romanos 2:4, 2 Corintios 7:9–10, 2 Pedro 3:9)
La Iglesia
Creemos que hay una sola iglesia, el cuerpo de Cristo, compuesta por hombres y mujeres de toda tribu, lengua, pueblo y nación. Creemos que cada congregación local es una expresión de esa iglesia universal.
(Efesios 4:4; 1 Corintios 12:12–13; Apocalipsis 5:9; Hechos 2:42–47)
La Segunda Venida
Jesucristo regresará física y visiblemente a la tierra por segunda vez para establecer su Reino. Esto sucederá en una fecha no revelada por las Escrituras.
(Mateo 24:30; 26:63–64; Hechos 1:9–11; 1 Tesalonicenses 4:15–17; 2 Tesalonicenses 1:7–8; Apocalipsis 1:7)
La Resurrección
Creemos en la resurrección de los muertos. Algunos serán resucitados para vida, y otros para condenación eterna. Creemos que Dios creará un nuevo cielo y una nueva tierra donde morará la justicia. Creemos que el trono de Dios y del Cordero (Jesucristo) será establecido en la Nueva Jerusalén para siempre.
(Daniel 12:2; Juan 5:25–29; Apocalipsis 21:1–22:5)